El agrietado del tomate llega hasta el 10% de la cosecha

Martes, 24 Noviembre, 2009
Agrietado Tomate
La Estación Experimental de la Fundación Cajamar y Coexphal, dentro del ciclo de seminarios técnicos agronómicos, celebraron una jornada dedicada a las técnicas de cultivo y factores del agrietado del tomate, considerado como una de los principales fisiopatías que reducen la calidad del producto, en especial en los tomates tipo cherry o cereza.

Según se detalló en la jornada coordinada por Juan Carlos Gázquez Garrido, se estima que el porcentaje total de frutos agrietados, incluyendo los agrietados en la planta y en postcosecha, está entre el 6 y el 10% de la cosecha. El porcentaje de frutos que se agrieta después de envasado es reducido, pero tiene un gran efecto multiplicador porque con una unidad estropeada hay que desechar todo el contenido del envase, lo que supone que entre el 2,8 y el 5,6% de los frutos envasados se desperdicie.

El agrietado del fruto se produce por el fallo mecánico de la cutícula -estructura polimérica externa del fruto y órganos aéreos de las plantas- o piel del fruto que provoca la aparición de fracturas en la piel. La cutícula es crucial porque ofrece una barrera protectora frente a patógenos, evita la pérdida de agua y solutos, influye en la apariencia externa del fruto (color, brillo, textura y uniformidad) y tiene una gran importancia en los tratamientos post-cosecha, almacenaje, transporte y vida comercial del fruto. De este modo, la cutícula del fruto es un factor importante que determina la calidad del mismo y en términos comerciales, la preferencia del consumidor.

Son varios los factores responsables del agrietado del fruto de tomate (genéticos, ambientales) y cultivares con diferente susceptibilidad al agrietado muestran diferencias en cuanto a la interacción con las condiciones climáticas. En la actualidad, el agricultor y el técnico pueden actuar sobre el agrietado modificando las condiciones medioambientales tales como la temperatura y humedad relativa del aire, la salinidad del suelo o sustrato o la relación frutos/hojas. La primera intervención en la Estación Experimental de la Fundación Cajamar fue la titulada "Agrietado del tomate cereza: papel de la cutícula del fruto" y corrió a cargo del doctor Antonio Heredia Bayona, catedrático del Departamento de Biología Molecular y Bioquímicade la Facultad de Ciencias de la Universidad de Málaga.


La segunda intervención llevó por título "Agrietado del tomate cereza: crecimiento del fruto y labores culturales paliativas", que corrió a cargo del doctor Jesús Cuartero Zueco, Profesor de Investigación del CSIC del Departamento de Mejora Vegetal de la Estación Experimental de La Mayora del CSIC de Málaga).

Por último, Francisco Cadenas Tortosa, ingeniero agrónomo y director de producción de la SAT Hortichuelas impartió en la Estación Experimental de la Fundación Cajamar la última ponencia titulada "Manejo Agronómico del Agrietado", En ella ofreció la visión práctica del problema del agrietado, donde aportó sus conocimientos prácticos sobre la problemática del rajado del tomate, adquiridos a lo largo de su experiencia con este cultivo. En primer lugar realizó un repaso sobre los diferentes tipos de rajado en función de su tamaño, forma y ubicación en el fruto y detalló las medidas culturales y estrategias posibles para que el agricultor minimice los riesgos de que se produzca agrietado. Las medidas culturales son una combinación de diversas acciones, y que en gran medida están condicionadas por los tipos de estructuras de invernadero, de tipo pasivo, que tenemos en Almería.

Consideró que es muy importante disponer de una buena capacidad de ventilación para evitar los cambios bruscos de temperatura y humedad entre el día y la noche y evitar la inversión térmica. También destacó que muchas veces tenemos que adaptarnos a las estructuras que tengamos, por ello es preferible plantar las variedades de mayor sensibilidad al agrietado en los invernaderos donde podamos controlar mejor las condiciones ambientales, con mayor superficie de ventilación. Sobre las técnicas culturales resaltó que el deshojado, despunte de los ramos con número menor de frutos, tratamientos fitosanitarios por la tarde, adelantar la recolección para evitar sobremaduración de los frutos y no golpear los frutos durante recolección y confección pueden paliar notablemente la aparición de este fenómeno.