Revisión presupuestaria

Lunes, 7 Diciembre, 2009
Rebeca Gómez

Rebeca Gómez, Partido Popular de Almería

La difícil situación por la que pasa nuestra provincia, encabezando la lista de las que más empleo destruyen, pone de manifiesto la necesidad de canalizar eficientemente los presupuestos públicos que han de destinarse a la construcción de infraestructura y a la generación de empleo, sobre todo en los municipios más desasistidos.

El PSOE de la Diputación, que gobierna en solitario desde que rompiera el pacto con el PAL, grupo que le otorgó la presidencia de esta Institución, tenía la obligación de presentar los mejores presupuestos para paliar este crítico escenario.

Si bien la ruptura del pacto con quienes dieron la presidencia al PSOE implicaría retrotraerse al pleno de investidura -sin los votos del PAL Juan Carlos Usero no sería hoy presidente-, el PSOE gobierna en solitario y su liderazgo está debilitado. PSOE y PP tienen el mismo número de Diputados (12), situación que pone de manifiesto la necesidad de la máxima tendencia al consenso.

Hasta ahora, su pacto con el PAL otorgaba al PSOE una situación de preeminencia, que exhibía con altivez en sus posiciones de fuerza, aprobando préstamos que ponen en peligro la estabilidad financiera de la Institución provincial, o presupuestos irrealizables que implican, como en el aún vigente, imposibilidad de invertir lo comprometido por falta de liquidez para sufragar estas partidas. Con ello, las inversiones en los municipios, canalizadas a través de los planes provinciales, devienen irreales y el resultado de esta deficitaria gestión es una incapacidad en la consecución de los cometidos de la Diputación.

Por citar un ejemplo, el PSOE no ha llevado aún al pleno de la Institución, entre otros, el plan de infraestructuras deportivas de 2009, ni ha gestionado el de electrificación municipal. Esta tendencia a la inejecución se ha enquistado en los últimos años, y no puede ser asumida como norma. Si las partidas destinadas a gastos superfluos, como ‘actividades institucionales', ‘dietas de cargos electos' y ‘otros gastos diversos', no sólo no se reducen -dando ejemplo de austeridad- sino que son objeto de modificaciones al alza durante el ejercicio, no es tolerable esta incapacidad en la gestión del resto del presupuesto.

El PSOE de la Diputación no contó ayer con los apoyos necesarios para aprobar los presupuestos de 2010, a los que el interventor de la Institución ha puesto salvedades por contemplar fuentes de financiación ficticias y por incumplir el principio de estabilidad. La Institución y la provincia merecen que en los próximos días el PSOE de un paso hacia el consenso y la estabilidad presupuestaria.